01/17/13 - Granma (Habana) - El milagro de las manos Desde Haití El milagro de las manos Leandro Maceo Leyva, enviado especial La Sala de Rehabilitación del Hospital Comunitario de Referencia (HCR) La Renaissance, en la capital haitiana, amanece bajo la rutina diaria. De lunes a viernes y de ocho a cuatro de la tarde, así como los sábados hasta el mediodía, los licenciados en Terapia Física y Rehabilitación José Ramón, Yoan Manuel y Yoandra, junto a la especialista en fisiatría Leticia Arévalo, asisten a una cifra promedio de 60 pacientes diarios. Cada uno ofrece la terapia adecuada, regala unas palabras y brinda un consuelo para quienes, necesitados de sus servicios, llegan hasta allí. El licenciado en Terapia Física y Rehabilitación José Ramón junto a Violeta durante la terapia grupal. El origen del cuadro clínico del 90 % de la población que acude al HCR, está asociado a anomalías en la tensión arterial. Según el criterio de los especialistas, esto se debe mayormente a inadecuados hábitos alimentarios, los cuales desencadenan accidentes cerebrovasculares y otras patologías. La instalación abrió sus puertas con la emergencia del sismo del 12 de enero del 2010. Desde entonces 38 mil 500 casos fueron atendidos y hoy es una de las 30 salas que la Brigada Médica Cubana tiene a lo largo y ancho de la geografía haitiana. El trabajo que realiza el equipo de rehabilitadores no se ciñe solo a la sala. A unos pocos metros de esta, justo a la entrada del Hospital, desarrolla cada mañana una terapia grupal con aquellos pacientes cuyas afecciones pasaron del estado agudo al crónico, después de recibir largos periodos de tratamiento. Para este grupo de unas 12 personas, la terapia quedó incorporada a su rutina diaria y resulta tan necesaria como alimentarse o descansar. Aun cuando son conscientes de que es muy poco probable volver a la normalidad, algo los une al ejercicio matutino y a los médicos cubanos. Fe de ello da Violeta, como cariñosamente nombran todos a una haitiana de 47 años, quien sufrió una hemiplegia que la obligó a depender de la silla de ruedas en la que llegó a La Renaissance. Ella no olvida que hoy puede no solo andar sobre sus propias piernas, sino bailar la salsa cubana que tanto le gusta porque los médicos cubanos están aquí para brindarle el milagro de sus manos, el que le dará siempre motivos para mantener la voluntad y las ganas de vivir, regalar una sonrisa y decir gracias. Original Source / Fuente Original: http://www.granma.cubaweb.cu/2013/01/17/interna/artic07.html
CUBA-L FAIR USE NOTICE
This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.