Home
Home | Search | Login
Hoy May 25, 2013, 8:31 pm Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
03/04/13 - Cuba-L Document (Albuquerque) - La misteriosa explosión de La Coubre

Por Navil García Alfonso 


La estremecedora explosión destruyó la popa del buque, parte del muelle y
algunas edificaciones cercanas.  (Tomada de www.bohemia.cu) Uno de los
primeros y más sanguinarios atentados terroristas perpetrados contra Cuba
fue el sabotaje al buque francés La Coubre, el 4 de marzo de 1960. Atracado
en la Bahía de La Habana con más de 70 toneladas de granadas y municiones
compradas a Bélgica, el barco era un polvorín con un alto potencial de
peligrosidad.

A las 3:10 de la tarde, en plena faena de descarga, una explosión provocó
la muerte a varios obreros portuarios cubanos y desató un enorme caos en
las zonas aledañas a la rada habanera. La población se lanzó a auxiliar a
los heridos, y en medio de las labores de rescate una segunda explosión
elevó el número de muertos a 76 y a más de 200 la cifra de heridos. 

Entre los fallecidos estaban seis marinos franceses. Solamente los restos
de dos pudieron ser rescatados. El primer teniente François Artola y el
timonel Jean Buron están enterrados en el Cementerio de Colón, en La
Habana. Los otros cuatro: Lucien Aloi, André Picard, Jean Gendron y Alain
Mourat desaparecieron con la explosión. 

"Era marzo de 1960 -reflexionaba Raúl Castro, ministro de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias, tres años más tarde- Apenas en el poder, sólo
habíamos dado algunos pasos en lo que al cumplimiento del programa de
liberación nacional se refiere. 

Recordemos que en aquellos días aún no se hablaba de socialismo, se hablaba
de Revolución; se había aprobado la Ley de Reforma Agraria, se habían
rebajado los alquileres en un 50%, pero ni aún en esos momentos se había
aprobado la Ley de Reforma Urbana; se habían tomado algunas medidas como
rebajar el costo del fluido eléctrico y de los teléfonos, se habían
confiscado los bienes de los ladrones y asesinos del régimen anterior.
Estábamos iniciando la primera etapa de esta Revolución, que aún no iba ni
por la mitad, y ni se hablaba de Socialismo". 

Un análisis minucioso de los hechos que llevaron al fatal desenlace indica
que las explosiones fueron producto de un acto terrorista, y no de un
accidente provocado por mal manejo en la descarga. 

Durante el sepelio de las víctimas, Fidel desenmascaró las intenciones
evidentes del Gobierno de Estados Unidos por evitar que el ejército
revolucionario fortaleciera su capacidad combativa. El líder de la
Revolución reveló que el Gobierno británico había sido presionado por la
Casa Blanca para que no vendiera armas a Cuba, y también que la Embajada de
Estados Unidos en Bélgica, mediante un cónsul y un agregado militar, habían
forzado a la fábrica belga y al Ministerio de Relaciones Exteriores de ese
país para impedir la venta de los armamentos. 

No obstante, se realizó la transacción y el buque fue cuidadosamente
estibado en el puerto de Amberes, a mediados del mes de febrero de 1960. La
carga llegó vía férrea, estrictamente custodiada por la Policía de Aduana,
la gendarmería y por el inspector especial del Gobierno, Van Hoomisen. El
convoy partió desde Bruselas fletado por la firma Fielle, especializada en
explosivos, y antes de llegar al puerto de Amberes hizo paradas en Hamburgo
y Bremen. 

A juzgar por las precisas medidas de seguridad con que se cargó el barco,
las probabilidades de que explotaran las municiones eran mínimas. Sin
embargo, antes de zarpar, lo abordaron solamente dos pasajeros: uno de
ellos un religioso francés de la Orden de los Dominicos y el otro un
fotógrafo norteamericano llamado Donald Lee Chapman, que se dirigía a
Nebraska, en un viaje que solamente lo llevaría hasta Miami, Florida, muy
alejado de su destino final. 

Parte del cargamento estaba destinado a Miami, donde además abordaría una
familia norteamericana en el puerto de Everglades rumbo a Cuba. La Coubre
debió llegar a La Habana el 2 de marzo de 1960, pero el mal tiempo dilató
dos días más la estancia en territorio estadounidense. 

Algo que llama la atención: el capitán del barco, George Dalmas, envió a
través de medios de comunicación convencionales dos misteriosos mensajes a
Cuba en los que solamente mencionaba la localización exacta del cargamento.

Luego, cuando tuvieron lugar las explosiones, fueron detenidos varios
fotógrafos norteamericanos que se encontraban en la multitud; entre ellos
estaba Lee Chapman, quien supuestamente debía estar viajando hacia
Nebraska. La Embajada de su país en La Habana inmediatamente intercedió
ante las autoridades para que Chapman fuera liberado y sus pertenencias
devueltas. 

Además, la naviera encargada de transportar el armamento hacia Cuba
contrató buzos norteamericanos para realizar el reflote de La Coubre. Las
autoridades cubanas no recibieron por parte de los buzos ni de la empresa
náutica reportes oficiales sobre las inspecciones realizadas al casco del
navío. Toda la información que vinculaba al Gobierno norteamericano, ya
fuera la posible implicación del fotógrafo como los informes de los buzos,
fue estrictamente silenciada. 

Prueba de ello es el vacío que existe en el libro del Departamento de
Estado destinado a recoger las comunicaciones oficiales entre el Gobierno
de EE.UU, y su representación diplomática en La Habana. Entre el 18 de
febrero y el 12 de marzo de 1960 estuvo interrumpido el tráfico de
mensajes. 

Cinco días después de la explosión de La Coubre, se realizó la reunión
constitutiva del grupo WH-4, dirigida por el coronel de la CIA J.C. King
para la ejecución del Plan de Operaciones Encubiertas hacia Cuba, que firmó
el presidente Eisenhower. 

El coronel King estaba en contacto con uno de los cabecillas
contrarrevolucionarios de Miami, antiguo esbirro de la tiranía de Batista:
Rolando Masferrer Rojas, quien conoció con antelación, a través de un
ingeniero en minas estadounidense, la llegada de barcos con armas a Cuba y
los puertos por los que debían atracar. 

Antes de viajar a la Isla, La Coubre estuvo en el muelle número 8 de
Newport News, Norfolk, Virginia, desde el 16 hasta el 18 de enero de 1960,
donde fue reparada la bodega refrigerada número 6 por la empresa naviera
Horne Brothers, Inc. En esa misma bodega fue ubicado un mes más tarde el
cargamento de explosivos con destino a La Habana. 

Las intenciones del silencio de las autoridades norteamericanas sobre el
hecho fueron desenmascaradas en el mismo instante en que se despedía el
duelo de las víctimas del sabotaje, cuando el entonces primer ministro,
Fidel Castro, dijo que habría que buscar a los verdaderos culpables entre
los que tanto se habían empeñado en impedir la llegada a Cuba del vapor La
Coubre.

El dossier completo de la investigación de la armadora francesa CGT sobre
el atentado se encuentra en la caja fuerte de una fundación marítima gala,
con prohibición de comunicar fijada a 150 años por los servicios jurídicos
de los últimos dueños del buque.

Fuente: Somos Jovenes (Habana), 27 Febrero-6 marzo 2013


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.