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03/06/13 - Inter Press Service - Chávez-Castro: Coordenadas de una amistad 

Redacción IPS Cuba

El 30 octubre de 2000, en Caracas, se produjo un acontecimiento político de
gran trascendencia que traspasó el ámbito bilateral, al firmar Castro y
Chávez el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela Archivo IPS Cuba
Con el primer encuentro nació una amistad entre Hugo Chávez y Fidel Castro.

El martes 14 de diciembre de 1994, Hugo Rafael Chávez Frías llegó por
primera vez a Cuba, y al pie de la escalerilla del avión lo esperaba el
entonces presidente Fidel Castro.

Con el primer encuentro nació una amistad que las circunstancias políticas
se encargarían de enrumbar como una suerte de relevo histórico en el
liderazgo de las fuerzas de izquierda en América Latina.

Ocho meses después de ser excarcelado, arribaba a La Habana el joven
teniente coronel de paracaidistas que había protagonizado el 4 de febrero
de 1992 un fallido golpe de Estado contra el gobernante Carlos Andrés
Pérez.

Cuando arribó a la mayor de las Antillas, Hugo Chávez era el máximo
dirigente del Movimiento Bolivariano Revolucionario-200 (MBR-200). Esa
organización tuvo su origen en los cuarteles con el objetivo de subvertir
los graves problemas de desigualdad social en la rica nación petrolera. Por
aquel entonces cerca del 60 por ciento de la población venezolana
clasificaba en los estándares de pobreza, según la CEPAL.

Chávez viajó en esa oportunidad invitado por el historiador Eusebio Leal
Spengler. Sin embargo, el gobernante cubano tomó las riendas del programa,
dándole así connotación de visita de jefe de Estado.

En su concepción inicial, el periplo sería discreto, de exploración. Sin
embargo, por esos días, el entonces mandatario venezolano, Rafael Caldera,
había recibido de manera pública a Jorge Más Canosa, presidente de la
Fundación Nacional Cubano-Americana (FCNA), de reconocida beligerancia
contra el líder histórico de la Revolución Cubana.

En esa primera estancia, el emergente líder político venezolano dijo en el
Aula Magna de la Universidad de La Habana: "Estamos en una era de
despertares, de resurrecciones, de pueblos, de fuerzas y de esperanzas".

En carta a Nicolás Maduro, vicepresidente ejecutivo de Venezuela, con fecha
12 de diciembre de 2012, Castro dijo sobre aquel primer encuentro:

"Conocí a Hugo Chávez hace exactamente 18 años. Alguien lo invitó a Cuba y
él aceptó la invitación. Me contó que tenía la idea de solicitar una
entrevista conmigo. Lejos estaba de imaginarme que aquellos militares
tildados de golpistas por las agencias cablegráficas, que con tanta
discreción durante años sembraron sus ideas, era un grupo selecto de
revolucionarios bolivarianos. Esperé a Chávez en el aeropuerto, lo conduje
al lugar de su hospedaje y conversé con él durante horas, intercambiando
ideas".

De aquel primer abrazo en que se fundieron Castro y Chávez apenas pisó
tierra cubana, el militar venezolano dijo: "Yo no merezco este honor,
aspiro a merecerlo algún día en los meses y en los años por venir".

Esa aspiración pasó de deseo a realidad cuatro años después, cuando el 6 de
diciembre de 1998, ganó las elecciones a la presidencia de Venezuela con el
56,24 por ciento de los sufragios. Este hecho fue considerado por
analistas, nacionales y extranjeros, como uno de los logros más
trascendentales en la historia política contemporánea del país con
inevitable repercusión en la región latinoamericana.

La segunda ocasión en que el político venezolano estuvo en Cuba fue entre
16 y 17 de enero de 1999, esta vez en su condición de Presidente electo. Lo
hizo para reunirse con los jefes de Estado Fidel Castro, y Andrés Pastrana,
con el objeto de recibir información del mandatario colombiano acerca del
proceso de paz en ese país.

Por su parte, Fidel Castro asistió en Caracas a la toma de posesión del
flamante mandatario sudamericano, efectuada el 4 de febrero de 1999. Era la
tercera ocasión en que el líder cubano llegaba a la tierra de Simón
Bolívar.  La primera de estas estancias acaeció apenas triunfó la
Revolución Cubana. El 23 de enero de 1959 llegaba el joven comandante
guerrillero a la capital venezolana para agradecer la ayuda brindada por el
vecino pueblo a la lucha en la Sierra Maestra, justamente cuando se
festejaba el primer aniversario del derrocamiento del dictador Marcos Pérez
Jiménez.

La segunda ocurrió 30 años después, el 5 de febrero de 1989, cuando Castro
asistió a la toma de posesión de Carlos Andrés Pérez en su segundo mandato.
Fue Pérez quien restableció relaciones diplomáticas con Cuba el 29 de
diciembre de 1974, rotas por Rómulo Betancourt en 1960. Así quedaron atrás
tiempos convulsos, de participación cubana en la guerrilla venezolana.

La tercera de las estadías de Castro antes del triunfo de Chávez se
verificó en ocasión de la VII Cumbre Iberoamericana, desarrollada en Isla
Margarita, estado Nueva Esparta, entre el 8 y 9 de noviembre de 1997.


Beisbol y política Chávez retornó a La Habana los días 15 y 16 de noviembre
de 1999 para asistir a la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de
Gobierno.

La estancia se prolongó por dos días más en calidad de visita oficial. En
esa ocasión, el gobernante venezolano fue condecorado con la Orden José
Martí; también sostuvo conversaciones con Castro y ambos inauguraron la
Plaza Venezuela, con una estatua ecuestre de Simón Bolívar, en un céntrico
punto de la capital cubana.

La presencia del gobernante sudamericano y su delegación concluyó con un
encuentro de béisbol en el estadio Latinoamericano, con ambos mandatarios
participando del juego de manera distendida y jocosa. Entre batazos y
carreras de bases, fue ésta, tal vez, una manifestación pública de que la
relación Chávez-Fidel no era protocolar, sino más bien marcada por una
profunda empatía.

A finales de diciembre de 1999, por iniciativa del mandatario cubano, un
amplio contingente médico de la isla brindó socorro a las miles de víctimas
de los deslaves ocurridos en el litoral central venezolano. Aquella ayuda
se ha tomado como punto de partida para referenciar la colaboración en el
campo de la salud, la más amplia, completa y extendida que ha brindado la
nación caribeña en el exterior.

Del 12 al 14 de abril de 2000, Chávez retornó a La Habana para participar
en la Primera Cumbre Sur del Grupo de los 77, mecanismo de concertación que
agrupa a 133 países. Acción inscripta dentro de la nueva diplomacia que
iniciaba Venezuela apartándose de la esfera de influencia de su tradicional
aliado estadounidense.

Convenio Cuba-Venezuela El 30 octubre de 2000, en Caracas, se produjo un
acontecimiento político de gran trascendencia que traspasó el ámbito
bilateral, al firmar Castro y Chávez el Convenio Integral de Cooperación
Cuba-Venezuela.

Es quizás esa acción la que pone definitivamente en alerta a Washington del
rumbo definitorio que tomaría lo que ya el gobernante venezolano calificaba
como "Revolución bolivariana".

Analistas significaron que se trataba de un nuevo tipo de relaciones
políticas en la región a partir de la voluntad de ambos gobiernos de
establecer, sostener, desarrollar y ampliar una cooperación de mutuo
beneficio, de forma desinteresada, humanista y de intercambio recíproco a
favor de sus pueblos, aprovechando las potencialidades y ventajas
comparativas de uno y otro país.

Otros, sin embargo, señalaron que el gobierno chavista se había convertido
en el sustituto de la ayuda soviética que fue columna vertebral de la isla
caribeña hasta la desaparición de la URSS a inicios de la década de los
años noventa del siglo pasado.  El punto clave de ese acuerdo fue el acceso
de Cuba a los beneficios que proporciona el Convenio Energético de
Cooperación de Caracas para el suministro de Petróleo e Hidrocarburos -que
disfrutan otros países de la región del Caribe- en condiciones
preferenciales, otorgadas por Venezuela de cara a las irregularidades y a
la volatilidad de los precios del mercado petrolero internacional.

Así, la nación sudamericana se ha consolidado como uno de los pilares
fundamentales de la economía de Cuba. La isla recibe en la actualidad unos
100.000 barriles diarios de crudo venezolano, de unos 53.000 al inicio.

Ese estratégico suministro de hidrocarburo venezolano es retribuido con el
trabajo en el país sudamericano de unos 50.000 técnicos en educación,
salud, deporte y de otras especialidades.

De esa manera, Venezuela se convirtió en el primer socio comercial de la
isla y el intercambio ha crecido de manera sostenida hasta sobrepasar los
3. 000 millones de dólares.

Asimismo, entre ambos países existen más de un centenar de proyectos de
colaboración conjunto en las más diversas ramas de la economía con un monto
superior a los 1.300 millones de dólares, según datos de 2011.

Del 11 al 13 de marzo de 2001, Chávez realizó una visita de trabajo en la
cual a La Habana y entre otros aspectos de su agenda, revisó con la parte
cubana la marcha del acuerdo bilateral. También, como ya se venía haciendo
costumbre, la posibilidad de sostener largas jornadas de conversación con
Castro.

Por su parte, Fidel Castro realizó una nueva visita a Venezuela del 11 al
13 de agosto 2001. En esa oportunidad viajó al oriental estado Bolívar
donde su homólogo y amigo le festejó sus 75 años.

Un consejo: ni te inmoles ni renuncies El 2002 fue un año de extrema
confrontación política para la Revolución Bolivariana. Durante le golpe de
Estado del 11 de abril, Castro mantuvo comunicación con su par venezolano.
El propio Chávez así lo ha reconocido, incluyendo sus consejos de no
inmolarse ni renunciar a su cargo.

Durante aquellas aciagas horas, el líder cubano desde La Habana encabezó
una cruzada diplomática y de prensa para denunciar los hechos que
concluyeron con el restablecimiento del orden constitucional y la vuelta
del Presidente venezolano al gobierno.

En septiembre de 2002, el gobernante venezolano realizó una escala de
tránsito en Cuba de regreso de Sudáfrica donde había asistido a la Cumbre
sobre Cambio climático en Durban. Estas tipo de breves estadías se
convirtieron en lo adelante en una práctica en las relaciones personales de
ambos estadistas.

El 29 de junio de 2003, Chávez realizó otra estancia de trabajo a Cuba y
junto a su par cubano, pasó revista al cumplimiento del Convenio Integral
de Colaboración suscrito entre ambos países.

En esa oportunidad, Chávez recorrió el Centro Internacional de Salud "La
Pradera", donde compartió con pacientes venezolanos que recibían en ese
momento asistencia médica en La Habana. Igualmente, estuvo en la Escuela de
Formación Emergente de Trabajadores Sociales, donde cursaban estudios
jóvenes de esa nación miembros del Frente de Luchadores Sociales Francisco
de Miranda.

Los días 1 y 2 de septiembre de ese mismo año, el gobernante sudamericano
participó en el segmento de alto nivel de la VI Conferencia de las Partes
(COP-6) de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía, en el Palacio de las Convenciones.

El 2003 marcó el surgimiento de las misiones sociales donde médicos y
maestros cubanos tienen desde entonces un papel protagónico. Fue una idea
de Chávez que contó con el respaldo decisivo de Fidel Castro desde el
primer momento. Se inscribe también la Operación Milagro, mediante la cual
se ha devuelto la vista a miles de venezolanos pobres.

Este tipo de acción humanitaria marcó un hito en la estrategia que
posibilitó al mandatario sudamericano vencer el referendo revocatorio de
2004 y ganar la reelección en el 2006.  En estos momentos son más de veinte
los programas de ese tipo. Para su desarrollo, el gobierno bolivariano
utiliza los ingresos provenientes de la renta petrolera. Ese tipo de
inversión social en los últimos doce años ha ascendido a 772. 000 millones
de dólares y ha beneficiado a más de la mitad de la población venezolana.

En un gesto a todas luces solidario, el 14 de enero de 2004, Chávez hizo
una escala en La Habana, tras su participación en la Cumbre Extraordinaria
de las Américas de Monterrey, México, escenario del desplante del
presidente mexicano, Vicente Fox, a su par cubano Fidel Castro.

El 6 de noviembre de ese año, Hugo Chávez viajó a la capital cubana
procedente de República Dominicana, para interesarse por la lesión en la
rodilla de su amigo tras su accidental caída en el acto de graduación de
los instructores de Arte, en Santa Clara.

Sueños posibles El año 2004 cerró con la creación de la entonces llamada
Alternativa bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), fundada
en La Habana, el 14 de diciembre, bajo la iniciativa de ambos gobernantes
como contrapartida al proyecto estadounidense del Tratado de libre comercio
de las Américas, ALCA, por sus siglas en inglés.

El nuevo mecanismo de integración y cooperación regional al que
progresivamente se fueron sumando gobiernos izquierdistas y progresistas de
América Latina y el Caribe, es tal vez uno de los aportes políticos más
sobresalientes de ambos políticos.

El ALBA no sólo devino estrategia para derrotar la política de libre
comercio neoliberal de Estados Unidos hacia Latinoamérica, sino también
consolidó el liderazgo continental del mandatario venezolano.

En la dirección continental también se inscribiría el esfuerzo de los
líderes cubano y venezolano de crear la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cumpliendo así el sueño de Bolívar
durante el Congreso Anfictiónico de Panamá.

La materialización definitiva de esa organización fue durante la I Cumbre,
celebrada los días 2 y 3 de diciembre de 2011, en Caracas, y a la que
asistió el presidente Raúl Castro.

La CELAC es un mecanismo político regional cuyo principal animador fue
Chávez y en el que no participa Estados Unidos, vieja aspiración de Fidel
Castro, crítico acérrimo de la nación norteña y de Organización de Estados
Americanos (OEA).

El 2005 fue de amplio intercambio entre ambos gobernantes. El 28 de abril
participaron en La Habana, en el IV Encuentro hemisférico de lucha contra
el ALCA. En esa oportunidad quedaron instaladas las sedes de la empresa
Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y del Banco Industrial de Venezuela
como muestra de la solidez de las relaciones comerciales bilaterales.

Dos meses después se reencontraron en Puerto la Cruz, Venezuela, en el
Primer Encuentro de jefes de estado y de gobierno del Caribe para poner en
marcha el proceso de integración energética Petrocaribe.

En agosto de ese propio año asistieron, junto a otros mandatarios de la
región, al acto de graduación de los primeros 1 610 egresados de la Escuela
Latinoamericana de Ciencias Médicas (ELAM), en La Habana. También inauguran
la Villa Simón Bolívar, un poblado de 150 viviendas para damnificados de
varios huracanes, construidas por una brigada de militares venezolanos en
el occidental municipio cubano de Sandino, en la provincia de Pinar del
Río.

El 3 de febrero de 2006, Hugo Chávez volvió a la capital cubana para
recibir en acto solemne, en la Plaza de la Revolución, el Premio
Internacional José Martí que por primera ocasión entregó la UNESCO.

Ese año también se caracterizó por el intenso intercambio personal de ambos
gobernantes. La amplia actividad internacional desplegada por el mandatario
venezolano fue aprovechada para hacer escalas en La Habana y platicar
durante horas con quien consideraba su mentor político.  Entre las
estancias más significativas del presidente Hugo Chávez en Cuba figura el
recibimiento multitudinario dispensado por la población de Santiago de
Cuba, el 22 de diciembre de 2007. En la cuna de la Revolución cubana rindió
homenaje a José Martí en el mausoleo donde descansan sus restos y hasta
condujo un vehículo por la ciudad acompañado por su homólogo cubano Raúl
Castro.

La víspera, en su segunda visita a la centrosureña ciudad cubana de
Cienfuegos, había participado en la IV Cumbre de Petrocaribe; también
inauguró oficialmente la primera etapa de la refinería enclavada en esa
ciudad, obra considerada como estratégica para la economía cubana y la más
importante inversión cubano-venezolana. El miércoles 19, fecha de su arribo
a La Habana, Chávez y Fidel habían conversado por espacio de seis horas.

Así, entre 2006 y hasta el 2011 en que se dio la noticia de su enfermedad,
el estadista venezolano realizó una veintena de visitas privadas, de
trabajo y oficiales a Cuba. Estas sirvieron, como se hizo costumbre, de
pretexto para el reencuentro y el intercambio,   durante largas horas para
ventilar, sin agenda previa, cuestiones de la actualidad venezolana,
bilaterales, regionales e internacionales entre los dos amigos.

Sumando todas las visitas, Hugo Chávez ha sido el gobernante que más ha
estado en Cuba en toda su historia.

La enfermedad de Castro La grave enfermedad de Fidel Castro en julio de
2006 devino otra etapa significativa de esa relación de amistad en la que
muchos creían ver un vínculo afectivo padre-hijo. Personas del entorno
cercano de ambos líderes aseguran que se trató de una relación jovial,
festiva, cariñosa, respetuosa y de profundo intercambio de ideas,
proyectos, aspiraciones.

El actual vicepresidente ejecutivo y canciller venezolano, Nicolás Maduro
dijo en una oportunidad, en su condición de testigo excepcional del vínculo
entre Castro y Chávez, "que se trataba de una relación de confianza
profunda, de aprendizaje mutuo, y es una relación entre padre e hijo más
allá de cualquier frase hecha. Es una relación realmente donde Chávez asume
a Fidel como un padre político y como un originador de todas las ideas de
la revolución, y Fidel asume con mucha modestia y humildad su papel de
orientador".

Impresiones como la expresada por Maduro, distan de la imagen opositora que
califica al gobernante bolivariano como "títere de Castro", al tiempo que
lo caracteriza corno un hombre intelectualmente limitado, impulsivo,
errático, temperamental, desordenado y con muchas ansias de poder.

A partir de la convalecencia de Fidel Castro, Chávez se convirtió en el
vocero internacional del líder histórico de la revolución cubana. Los
cubanos supieron más de la salud de Castro por el gobernante venezolano que
por las mismas autoridades del país.

En ese período de convalecencia de su amigo, el gobernante venezolano
conversó con él vía telefónica y públicamente en varias ocasiones mediante
su programa semanal "Aló Presidente".

Durante la salida al aire de la edición 298 de ese programa, transmitido el
14 de octubre de 2007 desde Santa Clara, en homenaje a Ernesto Che Guevara,
Chávez y Castro conversaron "en vivo" por más de una hora.

Colaboradores de Chávez y Castro, señalan que en momentos difíciles de los
procesos postoperatorios del veterano líder caribeño, la llegada del
venezolano obraba como un bálsamo.

Las relaciones no sólo se han alimentado de los frecuentes viajes del
estadista bolivariano, sino también mediante frecuentes llamadas
telefónicas, cartas privadas y públicas, el envío de emisarios, el
intercambio de regalos, libros y hasta chistes y bromas.  Se dice que
Castro no se ha perdido ni una sola de las frecuentes cadenas de radio y
televisión de su amigo venezolano, como tampoco sus maratónicos "Aló
Presidente". De la misma manera es asiduo espectador de Venezolana de
Televisión y Telesur.

Durante su convalecencia y proceso de recuperación, Castro dialogó con las
más prominentes figuras políticas del chavismo, con militares, delegaciones
de estudiantes, periodistas. De esa manera Venezuela es parte importante de
su agenda cotidiana. También dedicó varias de su columna de opinión
"Reflexiones" para defender, alabar, ante la opinión pública internacional
a Chávez y la Revolución bolivariana.

Para el experimentado político venezolano José Vicente Rangel, entre ambos
líderes existe una singular empatía: "Chávez profesa profundo respeto por
la autoridad moral e intelectual de Fidel, que es recompensada por Fidel a
valores intrínsecos de Chávez como su arrojo, coraje, solvencia
intelectual, actitud para la autosuperación. Creo que Chávez se siente hijo
de Fidel, y creo que Fidel, aunque no lo dice, se siente padre de Chávez".

La vida de Chávez, pronóstico reservado En junio de 2011 a Hugo Chávez se
le descubrió un tumor en un chequeo médico en el hospital CIMEQ, en La
Habana, al que se sometió por insistencia de su amigo Fidel Castro.

A partir de ese momento, el líder histórico de la Revolución cubana no dejó
de estar al tanto de la evolución de su amigo con el equipo médico que lo
asistía.. Castro personalmente brindó atención a los familiares de Chávez y
cuadros políticos bolivarianos. También lo hizo su hermano el presidente
Raúl Castro.

La selección de Cuba para la atención médica del gobernante sudamericano
fue , ante todo, por un asunto de seguridad y de alta política. A ello se
sumó la altísima calificación del equipo médico que lo asiste en el cual
participan muchos de los que atendieron a Castro. Se ha dicho igualmente
que especialistas de otras naciones fueron llamados a consulta.

El 10 de junio, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció que el
mandatario venezolano había sido sometido a una operación de urgencia en La
Habana tras detectarle un absceso pélvico. Veinte días después, Chávez
anunció al mundo desde La Habana que sufría cáncer y afirmó haber sido
operado exitosamente de un tumor.

Sin embargo, el 21 de febrero de 2012 nuevos exámenes médicos detectaron la
presencia de una "lesión" en el mismo lugar donde le fue extirpado el
primer tumor que finalmente se comprueba es una recurrencia del cáncer,
tras una vuelta al quirófano del dignatario.

Ante el inminente inicio de la campaña electoral, Chávez aseguró estar
totalmente curado; pero días después de haber ganado, admitió que su salud
afectó su desempeño en la campaña para lograr su reelección para un tercer
mandato.

El 27 de noviembre, mediante un comunicado dirigido a la Asamblea Nacional,
el líder bolivariano solicitó viajar a Cuba para iniciar un "tratamiento
especial" de "varias sesiones de oxigenación hiperbárica", sin detallar su
fecha de retorno.

Tras nueve días de estancia en La Habana, el mandatario venezolano retornó
a Caracas y un día después informó de la nueva recurrencia del cáncer y
explica que deberá ser sometido a una nueva operación en Cuba.

Luego de la delicada cirugía practicada el 11 de diciembre, el Chávez
enfrentó complicaciones como consecuencia de una severa infección pulmonar
que derivó en una insuficiencia respiratoria.

La grave situación de salud impidió al mandatario venezolano tomar posesión
el 10 de enero de 2013. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia
interpretó que en su condición de presidente reelecto, y dada la situación
especial que padecía no se hacía necesario la juramentación como establece
la Constitución.  La enfermedad de Chávez puso sobre el tapete el problema
del relevo del Comandante Presidente, como lo llaman también sus
seguidores. Fue un líder popular con un capital político y simbólico sin
precedentes en la historia contemporánea venezolana. Si existe coincidencia
entre sus enemigos y simpatizantes es que la principal fortaleza y
debilidad de la Revolución bolivariana pasa precisamente por el liderazgo
de Chávez.

Incluso, la designación que hizo el propio gobernante de Nicolás Maduro
como su sucesor en caso de ir a elecciones en los próximos meses, caminaría
fundamentalmente por el respaldado que recibe del líder bolivariano.

Durante diciembre y enero, los más altos dirigentes bolivarianos pasaron
por La Habana, unos con visibilidad mediática y otros, se dice, de manera
discreta, Todos sin excepción sostuvieron conversaciones con la familia del
mandatario y con los hermanos Castro.

Es posible que muchos no se acuerden, ni el propio Chávez, pero él en 2004,
ante la televisión dijo: "En el 2006, si las circunstancias lo permiten, yo
seré candidato para la presidencia de la República para el nuevo período de
seis años más; hasta el 10 de enero de 2013. ¡Ya!. Más allá no, no, no".
(2013)


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