Home
Home | Search | Login
Hoy May 20, 2013, 6:26 am Havana time.
Hide Menu
SEARCH NEWS
    Language:
03/22/13 - Granma (Habana) - La prisa no puede usurpar la calidad

Contratación de la leche

La prisa no puede usurpar la calidad

Dilbert Reyes Rodríguez

Al revisar los favorables acumulados de leche en estos casi tres meses
transcurridos del 2013, un engañoso optimismo pudiera conducirnos a pensar
que resultan de una "sacudida" de vergüenza, de una lección moral aprendida
por los productores, o del deseo de borrar a toda costa la mala imagen que
durante el año precedente ofreció la ganadería de la provincia de Granma,
con el incumplimiento crónico de las ventas planificadas al Estado.

Luis Poll muestra el compromiso de cada productor, tras evaluar en el
terreno el potencial real de leche, mucho antes de la contratación.

Con tristeza se recuerda aquí la cantidad de deficiencias en la cadena
productiva que afloraron con la intensa pesquisa nacional en el 2012: desde
las contravenciones en el acto inicial de firma de los contratos que fueron
formales, hasta el incumplimiento físico en la entrega final, pasando por
inconformidades con las formas de muestreo, el cambio arbitrario de las
rutas de acopio, la falta de calidad de la leche, entre otros dilemas por
los cuales se filtraron al vacío millares de litros.

CONTRATO MÁS ALLÁ DE LO FORMAL

En procesos productivos complejos como este de la leche -donde intervienen
tantas partes- la voluntad, la vergüenza o un "arranque" de moralidad no
bastan para revertir los flagelos de la desorganización. Funcionar como un
sistema requiere seriedad en cada actividad y en las relaciones económicas
esto se logra cabalmente con la obligatoriedad legal que ofrece un contrato
bien elaborado.

[1]Foto: Freddy PérezUn buen contrato es la primera herramienta para el
orden de la producción lechera.

En consecuencia ni la espontaneidad ni la prisa son buenas consejeras en el
afán de garantizar concienzudamente la "calidad del proceso de negociación,
elaboración, firma, ejecución, reclamación y control del cumplimiento"
(Lineamiento 10), que sí resultan de un buen contrato.

Por lo menos eso dejó entrever la extraordinaria presión y gran apuro con
que se acometió la etapa contractual para la producción del año en curso.
Granma fue testigo de las jornadas maratónicas e insomnes que vivieron los
responsables (industria, comercio, bases productivas) para intentar cerrar
el proceso en el estrechísimo periodo establecido, de noviembre a
diciembre.

"Apenas descansábamos por la noche en el empeño de lograr un acuerdo con
cada cooperativa, una por una", explica Alexei Caro, responsable de acopio
de la Empresa de Productos Lácteos Bayamo. "Son 178 bases en toda la
provincia y cada una con sus problemas y demandas; por lo cual tuvimos que
visitarlas más de una vez y, obviamente, el tiempo no nos alcanzó".

La no contratación con suficiente antelación, a pesar de las prórrogas
continuas en los plazos concedidos por los diferentes ministerios trajo
consigo que todavía a mediados de marzo se negociaba por las cooperativas,
y aun con ciertos remilgos lograban estamparse las últimas firmas.

"La actualización de nuestra economía -vuelve Caro- ha devuelto a su lugar
el papel rector del contrato. Se acabaron las firmas masivas y formales, la
responsabilidad se individualizó y el incumplimiento es ahora sancionado
por la ley.

"Yo diría que el año pasado fue una gran lección. En el caso de nuestra
industria, las demandas sobre los productores abundaron y esto contribuyó a
tomar conciencia y actitud sobre el acto contractual. Una buena parte de
las cooperativas sintieron la necesidad de asesorarse jurídicamente,
ganaron mucho y muy rápido en cultura del contrato, y para este año se
negaron a firmar el primer papel.

"Como nunca antes, esta vez hubo desacuerdos, renegociación, enmiendas a
cláusulas, definición de condiciones... ", evaluó Caro.

¿PRISA O ANTELACIÓN?

Cuando Granma preguntó por el momento más complejo de la contratación, la
industria mencionó la negociación con las bases productivas atendidas por
la Empresa Agropecuaria Bayamo, responsables de un tercio de la producción
lechera de la provincia. "Con ellos solamente duró 15 días acabar la
contratación", señaló Caro.

Sin embargo, lo que caracterizó el momento más difícil fue precisamente lo
que debió ocurrir en cada negociación: discusión, condicionamiento,
análisis para llegar a acuerdos...

"Hicimos un diagnóstico muy preciso que arrojó cifras concretas en litros,
firmadas por cada productor, tanto las 14 Unidades Básicas de Producción
Cooperativa, las dos Granjas Estatales y las seis Cooperativas Básicas de
Producción Agropecuaria, como cada uno de los 1 800 ganaderos de las 21
Cooperativas de Créditos y Servicios que atendemos.

"Estos últimos no tienen ninguna obligación con nosotros antes del
contrato, pero las buenas relaciones permitieron completar el estudio con
ellos y formalizar el compromiso; de modo que al sentarnos en la mesa con
la industria, ya teníamos un análisis realista y objetivo, y las cifras a
entregar no fueron el centro de las discusiones demoradas, sino las
condiciones en que serían acopiadas.

"Fíjese si ha dado resultado, que los más de seis millones de litros
contratados, solo con la industria, superan el plan asignado a nosotros, y
hasta hoy hemos vendido 128 mil por encima del plan, 33 mil más que en
igual fecha del año anterior", detalla Poll.

Que otros asuntos hayan sido la causa fundamental de la demora en la firma
de los contratos es un argumento alentador, que habla muy bien de una
negociación consciente. Conocimos que en el estirado diálogo se lograron
justas condiciones propuestas por los productores, como el tiempo de
espera, la definición de rutas y puntos de recogida, y una muy importante:
el acuerdo mutuo de establecer procesos de demanda por incumplimientos cada
tres meses, para dar oportunidad a la recuperación y el resarcimiento.

Por parte de la industria -y que no se incluían en las proformas de años
anteriores- quedó estipulado que el muestreo lo hace la industria, y en los
casos de tanques refrigerados colectivos, que la prueba de aceptación a la
leche de cada productor antes de unirla al resto es una responsabilidad
plena de la base productiva dueña del termo; aunque se sabe que no todas
cuentan con los instrumentos de medición y es una deuda a resolver por la
Agricultura, en bien de la calidad final.

No obstante, todo buen ejemplo seguirá siendo excepción mientras la lección
no sea aprendida totalmente, y el contrato no logre al fin despojar toda la
formalidad que evidencia un conjunto de hojas prerredactadas y que nadie
lee -excepto las cifras- a la hora de firmar; ni se comprenda que toda
enmienda, desacuerdo, contradicción y arreglo es lícito al momento de la
elaboración, en tanto la rúbrica de las partes no los hayan convertido en
ley.

En definitiva, para revertir los vicios habrá que llegar a ver el contrato
no como un trámite más de un prescindible entramado burocrático, sino en su
condición de instrumento legal rector de todo proceso productivo, que
asegura el vigor de la economía cubana, tanto como la leche fortifica la
salud de un niño.

References

Visible links


Original Source / Fuente Original:
http://www.granma.cubaweb.cu/2013/03/22/nacional/artic01.html


CUBA-L FAIR USE NOTICE

This server contains copyrighted material the use of which has not always been specifically authorized by the copyright owner. We are making such material available in our efforts to advance understanding of Cuba's political, economic, human rights, international, cultural, educational, scientific, sports and historical issues, among others. We distribute the materials on the basis of a 'fair use' of any such copyrighted material as provided for in section 107 of the US Copyright Law. In accordance with Title 17 U.S.C. Section 107. The material is distributed without profit. The material should be used for information, research and educational purposes. For more information go to: http://www.law.cornell.edu/ uscode/17/107.shtml.